* Una vez mi madre me preguntó ¿y qué quieren demostrar con lo que hacen? Y yo le respondí: que el espíritu humano es invencible… Aquí encontrarán historias de viajes reales, protagonizadas por gente común y corriente, realizando hazañas simplemente extraordinarias en todos los rincones del mundo. Para mí, éstas son las personas que realmente merecen el apelativo de héroes.

——————————————————————————————————————————————————————————-

Grandes Aventureros:


Valiente en dos ruedas


Thomas Stevens: El Pionero.

Armado de revólver, el norteamericano Thomas Stevens fue el primero que recorrió el mundo en bicicleta. Viajó por 32 meses, con los riñones en la mano. El invento sorprendió a los turcos, encantó a un sha y enfureció a los chinos. Stevens casi murió linchado.

China para él fue el trago más amargo, casi al culminar su viaje.

Así lo dejaría escrito en su diario:

“Al principio, las multitudes que me seguían no intentaron molestarme, simplemente se apretujaban en torno a mí con curiosidad. En Ta Ho, sin embargo, me fueron proporcionados dos soldados como escolta, los que viajaron conmigo a Kingan Foo. Allí el gentío comenzó a empujarme, después me lanzaron guijarros y, finalmente, ladrillos. Fui golpeado y sólo mi grueso casco pudo salvarme la vida. Los guardias advirtieron a las gentes que yo estaba armado, pero la multitud tiró de mi bicicleta y la hubiesen destruido sin la intervención de los soldados”.

“El gentío clamaba por lincharme. Afortunadamente tenía pasaporte de gobierno, porque de otra manera nunca hubiese podido escapar a la persecución de los paganos. A medianoche fui embarcado en un palanquín y conducido a un sampán, vigilado por soldados nativos que me trataron como a un asesino al que se veían obligados a cuidar. Recuerdo que la multitud era de unas dos mil personas. El aire estaba lleno de piedras y mi cuerpo quedó todo magullado. En Kui Kang me subieron a bordo de un vapor por el Yang Tsé hasta Shangai y entonces pude nuevamente respirar con libertad…”.

Lo ocurrido en China fue lo excepcional, pero a lo largo de casi todo su viaje lo acompañaron gritos de asombro, confusión, impaciencia… Multitudes hablando en idiomas extraños, intentando tocarlo a él y a su bicicleta. Difícil para Thomas Stevens, que en su afán de dar la vuelta al mundo se internó por territorios donde jamás habían visto ese infernal invento europeo que era el biciclo.

No sólo en las calles intentaban detener al viajero: en un hotel, la concurrencia le rogó que diera vueltas alrededor de una mesa de billar. Piruetas le solicitó incluso el Sha de Persia, uno de los más entusiasmados con el extraño artefacto metálico.

Después de pedalear durante casi tres años, regresó entre victorioso y achunchado al punto de partida, en el puerto de San Francisco.

Hace 114 años -1884- era impensable que alguien recorriera el mundo en bicicleta. Nadie había atravesado un sólo país, ni menos Estados Unidos.

En esa bicicleta de rueda enorme, con pantalones largos y no shorts, recorrió una parte de Norteamérica, Europa, Medio Oriente y Extremo Oriente, dejando un testimonio de su locura en el libro Around The World On A Bicycle, dos tomos llenos de anécdotas y observaciones.

Su meta era recorrer 65 kilómetros diarios, bastante si se piensa que dos terceras partes del viaje las hacía a pie, y el resto, cargando su Columbia Expert, que pesaba por lo menos el doble que una bicicleta moderna. Estamos ante un auténtico pionero del ciclocross.

Su equipaje: ni abrigo, ni carpa ni saco de dormir. Sólo un trozo de batista impermeabilizada, que le servía de poncho, tienda de campaña y protector de la bicicleta: una caja con medicinas, fósforos, mapa, libreta, pluma y tinta… y una Smith & Wesson calibre 38.

Comienza en San Francisco, cruza la Sierra Nevada, aunque después de varios costalazos decide avanzar por los túneles del ferrocarril, apretándose contra la pared en medio de un ruido infernal cada vez que había visita. Vinieron luego la sequedad del Death Valley (Valle de la Muerte) y los pequeños pueblos donde la gente le pedía exhibiciones. En la ciudad de Carlin, por ejemplo, realizó una demostración dando vueltas alrededor de una mesa de billar ante un público boquiabierto.

Muchas veces, las grandes extensiones de tierra que atravesó eran tan sólo ocupadas por búfalos traicioneros y toros de mal carácter. Cuando llegó a Boston, dio vacaciones a sus piernas y trabajó escribiendo artículos para una revista, Outing, que más tarde serían reunidos en un libro. (Puedes leer crónicas de su viaje en formato PDF AQUÍ).

En Europa, por instantes creyó estar en un paraíso… Después de cinco meses de piedras y desiertos arenosos, se encontraba con los amables y uniformes caminos de Inglaterra. El resto de su itinerario europeo fue tranquilo, pero todo cambiaría al abandonar Belgrado, último reducto del camino sin baches…

Fue su extraño vehículo lo que le trajo más dolores de cabeza en Turquía y Medio Oriente. Incomprensibles multitudes copaban las estrechas y poco adecuadas calles en espera de que el viajero les enseñara su biciclo; coches y carretas retaban al armatoste a una carrera; salteadores y aspirantes a ladrón lo codiciaban.

Por primera vez debió usar su revólver cuando dos asaltantes lo detuvieron en Turquía. Pese a ello, le pareció que estaba en un país de hospitalidad abrumadora. En Persia, actual Irán, el sha le invita a viajar juntos desde Teherán al palacio de verano. En el trayecto le pide hacer todo tipo de demostraciones en ese aparato que él hasta entonces desconocía.

Fue apresado en Afganistán, porque según las autoridades, el arresto garantizaba la seguridad personal a este extranjero algo loco, empeñado en avanzar por caminos imposibles hacia la India. Se le devolvió a Turquía. Deprimido y hastiado porque ya no podría llegar a la India por tierra, permitió que uno de sus escoltas manejara el biciclo, que sufrió no pocos daños y tuvo que ser reparado.

Por mar llegó a Karachi, la ciudad más cercana a la ruta que él se había propuesto hacer. Comenzaba la etapa más aventurera y donde tuvo motivos para arrepentirse de sus planes.

China vs. Japón

En la India los caminos le parecieron de “maravillosa perfección”, pero los recorrió bajo calores tórridos, y en busca de alivianar el viaje, probó por primera vez el alcohol, a instancias de funcionarios británicos. Pero no fue suficiente. Decidió hacer por mar la ruta desde Calcuta a Hong Kong. Otro desvío no considerado en su ambicioso plan.

En China no fue abrumado por el calor, pero sí por la curiosidad de la gente, que llegaba a presionarlo físicamente. Durante la primera noche duerme acosado por mosquitos en una posada de fumadores de opio. Después vendría el episodio de más riesgo en su recorrido., con el cual se inició este reportaje, donde casi muere linchado. Aún con el miedo vivo, llega a la europeizada Shangai, su última parada en China, tierra que tan bien recibiera al célebre Marco Polo.

Stevens, desconsolado, debió cruzar por mar hacia Japón, e inesperadamente encontró grandes compensaciones. A diferencia de sus vecinos, los japoneses conformaban “el pueblo más feliz de la Tierra”. Los describe entusiastamente, como sonrientes, amables, de buen humor.

Volvió a su hogar a bordo del “City of Peking”. En vísperas de la Navidad de 1886, acababa su recorrido por el mundo, convertido en un gran publicista de la bicicleta.

Después de la intensa aventura, retomó gozoso su tranquila vida anterior. Hijo de hacendados con tierras al oeste del Mississippi, pudo retirarse con holgura a Kansas, donde terminó -presumimos- feliz y sedentario.

.

(FUENTE: Revista VOLARE, 25 de enero de 1998).

——————————————————————————————————————————————————————————-

Jessica Watson, la navegante solitaria

Martin Strel, el "Hombre-Pez"

——————————————————————————————————————————————————————————-

Albert Casals: simplemente extraordinario.

——————————————————————————————————————————————————————————-

——————————————————————————————————————————————————————————-




1 Response to “Héroes”


  1. 22 junio 2010 a las 2:42 AM

    Qué enorme placer conocerte. Que estea bien, chico. Y cuidate mucho, ya?


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Yo. Ego. Iñche. Eu. Je. Io. Ich. I Me Mine. Me Myself & I. Chicobeat.


Porque la Revolución se consigue pedaleando...

diciembre 2016
L M X J V S D
« Nov    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Archivos

VISITAS

  • 28,160 bicicletas virtuales

A %d blogueros les gusta esto: